Los ordenadores actuales, los que todos conocemos y muchos tenemos en casa, trabajan según las leyes clásicas de ceros y unos para devolvernos información en forma de números, textos o cualquier cosa que le hayamos pedido.
Un ordenador cuántico hará lo mismo en el futuro, pero en vez de ceros y unos seguirá las reglas de la física cuántica, lo que le permitirá una potencia infinitamente mayor para resolver cálculos complejísimos. Distintos equipos científicos trabajan en todo el mundo para hacer realidad estas máquinas.